Elaboración

El proceso de elaboración comienza con el ordeño de las ovejas. Una vez que las ovejas han terminado de ordeñarse, la leche es transportada desde la finca hasta la quesería.

La leche pasa a la cuba y comienza el proceso de calentamiento dependiendo si se pretende elaborar queso crudo, con un sabor más intenso, o queso pasteurizado, de sabor más suave.

 

 

 

 

Posteriormente, comienza la fase del cuajado,

cuando la leche pasa a ser cuaja.

Una vez la leche se ha solidificado, se raja

con el fin de separar el suero de los granos de cuaja

con los que se elaborarán los quesos.

 

 

 

Cuando el suero ha sido separado, empieza el llenado

de moldes con los granos de cuaja.

Seguidamente se cubren con paños y se colocan en

la prensa con el fin de expulsar el suero sobrante.

 

 

Más tarde, se vuelven los quesos con los paños y vuelven a prensarse.
Finalmente, se quita el paño y se vuelve a prensar para que se marque

el dibujo final del queso.

 

 

 

 

 

El último paso es el vaciado de los

moldes y la salación en una cuba

de salmuera.

 

 

 

 

Los quesos son madurados y curados en un secadero que extrae la humedad y finalmente conservados en una cámara de mantenimiento hasta su venta.